Síndrome de Bardet-Biedl



El síndrome de Bardet-Biedl (SBB) es una enfermedad genética que afecta múltiplos sistemas del cuerpo. Los síntomas son bastante variados e incluye, entre otros, problemas en la visión (retinitis pigmentaria), dedos extras en las manos y los pies (polidactilia), obesidad, hipoplasia genital (falta de desarrollo genital), problemas en los riñones y problemas de aprendizaje.[1][2][3] Por lo menos 14 genes diferentes están sabidamente asociados con SBB y otros cinco genes se estan investigando. El diagnóstico se hace con los síntomas que el paciente presenta y puede confirmarse con exámenes genéticos. La herencia es usualmente autosómica recesiva. No existe cura todavía. El tratamiento depende de los problemas que se presenten.[2]
Última actualización: 9/18/2017

SBB afecta diferentes partes del cuerpo. Las señales y los síntomas son muy variables (inclusive dentro de la misma familia), pero la combinación de señales y de síntomas que mas comúnmente se encuentran incluyen:[1][2]
  • Problemas en la visión (retinitis pigmentaria) que se desarrolla durante la niñez y resulta en ceguera (más de 90% de los casos)
  • Dedo extra junto al quinto dedo (polidactilia postaxial) (69% de los casos)
  • Problemas en los riñones (riñones poliquísticos) (53%-82% de los casos)
  • Obesidad que se desarrolla alrededor de 2-3 años de edad (72% de los casos)
  • Falta de desarrollo de los genitales e infertilidad (especialmente en varones) debido a falla en la producción de hormonas sexuales en el cuerpo (hipogonadismo) (59% de los casos) 
  • Trastornos de aprendizaje

Muchos de los problemas surgen muchos años después de que la enfermedad ha comenzado,[1][2] por lo que muchas veces el diagnóstico es difícil y es realizado tardíamente (alrededor de los 9 años de edad).[4]

En más de 90% de los casos el problema de los ojos consiste en una enfermedad llamada distrofia de los conos y bastones (retinitis pigmentaria), que ocasiona ceguera nocturna usualmente entre los 7 a 8 años de edad, que es cuando la retinitis se torna aparente y, en algunos casos, puede haber ceguera completa alrededor de los 15.5 años.[2]

SBB puede estar asociado con otros problemas graves también incluyendo diabetes, presión arterial alta, problemas del corazón presentes al nacer (cardiopatías congénitas), y una enfermedad del intestino llamada enfermedad de Hirschsprung.[1][2] Por esta razón, es muy importante que los pacientes se hagan evaluaciones por el médico rutineramente y que sean remitidos a los especialistas si es necesario (cardiólogos, gastroenterólogos, nefrólogos, oftalmólogos, y otros).

Otras señales y síntomas que pueden estar presentes son:[4]

  • Problemas neurológicos que pueden resulatar en dificultades para andar y falta de coordinación (ataxia)
  • Problemas del habla y lenguaje
  • Alteraciones de conducta
  • Aspecto facial peculiar
  • Anomalías dentales
Última actualización: 9/18/2017

SBB es una enfermedad genética. La enfermedad es causada por mutaciones en vários genes diferentes. Mutaciones en por lo menos 14 genes han sido asociadas con el síndrome de Bardet-Biedl, incluyendo BBS1, BBS2, ARL6 (BBS3), BBS4, BBS5, MKKS (BBS6), BBS7, TTC8 (BBS8), BBS9, BBS10, TRIM32 (BBS11), BBS12, MKS1 (BBS13),y CEP290 (BBS14). Se estan investigando otros 5 genes adicionales que quizás también estén asociados con la enfermedad: WDPCP (BBS15), SDCCAG8 (BBS16), LZTFL1 (BBS17), BBIP1 (BBS18), y IFT27 (BBS19).[2]

La mutación más común es en el gen BBS1 (presente en el 18%-32% de las personas con SBB).[5]

Las proteínas producidas por los genes mutados en SBB son importantes para el mantenimiento y la función de los cilios, y son componentes de otras estructuras celulares llamadas centrosoma y/o cuerpo basal (que ancla los cilios). Los cilios son estructuras pequeñitas (microscópicas) en forma de dedos que salen de la superficie de muchos tipos de células y que funcionan para ayudar en el movimiento celular y en muchas reacciones químicas diferentes de las células. Los cilios son también necesarios para la percepción de estímulos sensoriales (como la vista, el oído y el olfato). La mutaciones resultan en el mal funcionamiento del transporte ciliar en órganos como el riñón y el ojo.[5] Vea la lista de genes asociados con esta enfermedad.
Última actualización: 9/18/2017

En la mayoría de los casos la herencia es autosómica recesiva.[2] Una enfermedad autosómica recesiva significa que para ser afectado una persona tiene que heredar dos copias anormales del gen. Los seres humanos tienen 23 pares de cromosomas y en cada cromosoma hay muchos genes, que tienen la información genética. Los genes, como los cromosomas, vienen en pares, un gen en cada par viene de la madre y el otro del padre. 

Las personas con este síndrome tienen mutaciones en ambas copias de un gen asociado con SBB. Estas personas suelen tener padres no afectados, que llevan cada uno una sola copia del gen mutado (y se conocen como son portadores). Cuando dos portadores de un trastorno autosómico recesivo tienen hijos, cada hijo tiene un 25% (1 de 4) riesgo para padecer la enfermedad, un 50% (1 en 2) el riesgo de ser portador, y un 25% de probabilidades de no tener la condición y no ser un portador (es decir, tienen 2 copias normales del gen). Los hermanos de padre y madre de una persona afectada que no tienen SBB tienen aproximadamente una probabilidad del 66% (2/3) de ser portador de la enfermedad. Los trastornos autosómicos recesivos normalmente no se ven en todas las generaciones de una familia afectada. [2015]

Algunos casos de SBB parecen requerir la presencia de al menos tres mutaciones para que se muestren los síntomas de la enfermedad (fenotipo), lo que se conoce como herencia trialélica,[2015] en que las mutaciones en más de un gen están implicadas en una condición. En estos casos, además de la herencia de una mutación del mismo gen de cada padre, como en un rasgo recesivo, un niño también necesita al menos una mutación más de otro gen (localizado en un cromosoma diferente) para tener el síndrome.

Sin embargo, en términos prácticos, estas familias son menos del 10% de todas las familias con SBB.[2015] Por lo tanto, la herencia recesiva se considera en la mayoría de los casos. 
Última actualización: 9/18/2017

El diagnóstico se hace con base en los síntomas que la persona tiene. Se considera que una persona que tiene cuatro características llamadas de “hallados primarios” o que tiene 3 hallados primarios y dos de los llamados “hallados secundarios” tiene el síndrome.

Los hallados primarios son:[2]
  • Retinitis pigmentaria
  • Polidactilia post-axial (dedos extra en el lado del dedo pequeño de la mano o del pie)
  • Obesidad
  • Dificultades de aprendizaje
  • Hipogonadismo en los hombres o anomalías genitales en las mujeres
  • Anomalías de los riñones

Las anomalías secundarias son:[2]

  • Retraso en el lenguaje
  • Retraso en el desarrollo
  • Problemas de comportamiento
  • Anomalías del ojo
  • Dedos cortos (braquidactilia) o unidos entre sí (sindactilia)
  • Dificultad para andar o del equilibrio y de la coordinación
  • Tono muscular bajo
  • Anomalías de los dientes
  • Anomalías del corazón
  • Diabetes mellitus
  • Problemas en el hígado
  • Forma diferente de la cara y de la cabeza
  • Enfermedad de Hirschprung
  • Falta del olfato (anosmia)

El diagnóstico genético molecular es disponible para todos los genes asociados con el síndrome.[2] Existe grande variación dentro de la propia familia y entre familias diferentes. Además, en algunas familias (menos de 10% de los casos) hay mutaciones en más de un gen. Cuando se sabe cuál es la mutación específica que está causando la enfermedad en una familia, es posible hacer el exámen genético para saber si una persona de esta familia es portadora de esta mutación. El ultrasonido prenatal realizado en el segundo trimestre del embarazo puede detectar algunas anomalías como la polidactilia o los riñones poliquísticos.[2]

Última actualización: 9/18/2017

Exámenes

  • El Genetic Testing Registry (GTR) tiene una lista de laboratorios que ofrecen el examen de genética para esta enfermedad. La mayoría de las veces los laboratorios no aceptan contacto directo con los pacientes y sus familias solamente con un profesional de la salud. Un profesional de genética le puede orientar para saber si se necesita hacer el examen genético. (en inglés)

Hasta el momento no existe cura para SBB. El tratamiento se hace de acuerdo a los problemas de la enfermedad que existan, que son tratados de acuerdo a su aparecimiento, como problemas en la visión, obesidad, problemas renales (en los riñones), hipertensión, o diabetes. :[2][6] 
  • No existe un tratamiento específico para la pérdida progresiva de la visión, pero la evaluación temprana por un oftalmólogo es muy importante porque permite planear las mejores conductas ante la posibilidad de ceguera en el futuro.[2] 
  • Para controlar la obesidad, se recomiendan dieta y ejercicio desde una edad temprana. En algunos casos, medicamentos para disminuir el apetito o inhibidores de lipasa pueden ayudar, sin embargo, estos medicamentos pueden causar disfunción del hígado o del riñón en algunas personas (solamente pueden ser tomados si son ser prescritos por el médico). Las complicaciones de la obesidad, como colesterol alto (hipercolesterolemia) y diabetes, deben ser tratadas.
  • La discapacidad intelectual debe abordarse a través de la intervención temprana y la educación especial. Se recomienda evaluar las necesidades individuales de educación, ya que muchos adultos son capaces de llevar una vida independiente.
  • La terapia del habla se debe ofrecer a la primera señal de retraso o deterioro en el habla.
  • Si existen dedos extra (polidactilia) se recomienda operar temprano para quitar el dedo extra. La mayoría de los niños tienen sus dedos extra retirados en los dos primeros años de vida.
  • Se puede usar tratamientos con hormonas para el hipogonadismo.
  • Para los problemas del riñón se ha hecho trasplante del riñón, con éxito en algunos casos, pero los medicamentos inmunosupresores que se tienen que usar después de la operación, pueden resultar en más aumento de peso. 
  • El tratamiento de anomalías cardíacas es el mismo que para la población general.

Última actualización: 9/18/2017

El pronóstico depende principalmente de las anomalías que haya en el riñón. La enfermedad renal crónica es la principal causa de muerte y de los problemas de salud de los pacientes con esta enfermedad. Los problemas renales pueden poner en riesgo la vida de las personas con el síndrome porque pueden llevar a un fallo de la función renal que requiera trasplante renal.

Los hallazgos de síndrome metabólico (presión arterial alta, colesterol alto y azúcar en la sangre) también pueden afectar la expectativa de vida.[2]

La pérdida progresiva de visión junto con el déficit intelectual moderado (cuando está presente), las anomalías en el comportamiento, y la presencia de obesidad afectan la vida social de las personas con el síndrome.[1][2]


El tratamiento temprano de los problemas renales y el manejo adecuado de los otros problemas (como de la obesidad y problemas hormonales) y los avances de la medicina puede resultar en la mejora de la calidad de vida y en un mejor pronóstico y mayor esperanza de vida.[1]
Última actualización: 9/18/2017

Los grupos de apoyo y las organizaciones de ayuda pueden ser de utilidad para conectarse con otros pacientes y familias, y pueden proporcionar servicios valiosos. Muchos proporcionan información centrada en el paciente, e impulsionan la investigación para desarrollar mejores tratamientos y para encontrar posibles curas. Pueden ayudar a encontrar estudios de investigación, y otros recursos y servicios relevantes. Muchas organizaciones también tienen asesores medicos expertos o pueden proporcionar listas de médicos y/o clínicas. Visite el sitio en la red del grupo que le interese o póngase en contacto con ellos para conocer los servicios que ofrecen. Recuerde que la inclusión en esta lista no representa un aval de GARD.

Organizaciones de Apoyo para esta Enfermedad

Sitios o Redes Sociales en la Internet

Organizaciones de Apoyo General


Estos recursos proporcionan más información sobre esta condición o de los síntomas asociados. Los recursos en la sección “Información detallada” contiene lenguaje médico y científico que puede ser difícil de entender. Es posible que desee revisar esta información con un médico.

Comience por aquí

  • Más información sobre esta enfermedad está disponible en MedlinePlus Genetics, el sitio Web de la National Library of Medicine (NLM) de los Estados Unidos para información al consumidor sobre enfermedades genéticas y los genes o cromosomas relacionados a esas enfermedades. Este recurso también provee descripciones de conceptos genéticos, un glosario de términos genéticos, y enlaces a otras fuentes de información sobre la genética. (en inglés)

Información Detallada

  • GeneReviews proporciona artículos completos actualizados, escritos y revisados por expertos sobre esta enfermedad. Los artículos también describen la aplicación de pruebas genéticas al diagnóstico, al manejo y al asesoramiento genético de pacientes con la enfermedad. (en inglés)
  • Orphanet es una base de datos europea de aceso gratuito en la red sobre enfermedades raras y medicamentos huérfanos. Contiene enciclopedias médicas y un directorio de servicios especializados como servicios médicos, laboratorios, proyectos de investigación y asociaciones de pacientes.

  1. Síndrome de Bardet-Biedl. Orphanet. 2008; http://www.orpha.net/consor/cgi-bin/OC_Exp.php?Expert=110&lng=ES.
  2. Waters AM & Beales PL. Bardet-Biedl Syndrome. GeneReviews. April 23, 2015; http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK1363/.
  3. Buyse ML. Birth Defects Encyclopedia. Dover, MA : Center for Birth Defects Information Services; 1990;
  4. Martinez Giralt O, Flores Despadrel I. Síndrome de Bardet-Biedl. Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología. 2005; 80(4):http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S0365-66912005000400009&script=sci_arttext.
  5. Oliveira Andrade LJ & cols. Pigmentary retinopathy due to Bardet-Biedl syndrome: case report and literature review . Arq. Bras. Oftalmol.. 2009; 72(5):
  6. Robert M. Hodapp, Jean L. DesJardin, Leila A. Ricci. Genetic Syndromes of Mental Retardation. Infants and Young Children. 2003; 16(2):152-160.