El síndrome de Lowe o síndrome óculo-cerebro-renal es una condición que afecta principalmente los ojos, el cerebro y los riñones y que casi solo les da a los varones. Los bebés con síndrome de Lowe nacen con hipotonía y con opacidad de las lentes en ambos ojos (cataratas congénitas) y pueden tener otros problemas de visión como glaucoma infantil, que se caracteriza por aumento de la presión dentro de los ojos. Muchos pacientes con el síndrome de Lowe tienen retraso del desarrollo e incapacidad intelectual, problemas de conducta y convulsiones. Los pacientes tienen un problema en los riñones conocido como síndrome de Fanconi renal, en la que los riñones son incapaces de reabsorber importantes nutrientes de la sangre y los nutrientes se excretan en la orina. Estos problemas renales conducen a un aumento de la micción y la deshidratación y también causan que la sangre sea anormalmente ácida (acidosis metabólica). Una pérdida de sales y nutrientes también puede perjudicar el crecimiento y resultar en huesos arqueados y blandos (raquitismo hipofosfatémico), especialmente en las piernas. El síndrome de Lowe es causado por mutaciones (alteraciones) en un gen llamado OCRL. Se hereda de forma ligada al cromosoma X.[1]

Última actualización: 7/8/2015

Las características principales son los problemas en el ojo, en el cerebro y en el riñón. Los varones con síndrome de Lowe pueden tener las siguientes señales y síntomas:[1][2]

• Cataratas congénitas en los dos ojos;
• Glaucoma infantil (50% de los varones);
• Tono muscular disminuido desde que se nace;
• Retraso en el desarrollo de las habilidades motoras tales como sentarse, pararse y caminar
• Dificultad para alimentarse en los bebes;
• Incapacidad intelectual leve en 10%-25% de los casos, moderada en 25% de los casos y severa en 50%-65% de los casos;
• Reflejos ausentes;
• Convulsiones;
• Conductas inadaptadas, especialmente terquedad, berrinches, ansiedad ante los extraños, y la estereotipia (comportamientos repetitivos complejos);
• Sangrado prolongado de cirugía, como en la extracción de cataratas;
• Síndrome de Fanconi, que es un defecto en el transporte de los tubos del riñón en que los nutrientes no son absorbidos y son excretados en la orina. Aunque aparece en el primer mes de vida solo hay síntomas entre los 6 meses a 1 año de edad;
• Problemas en el crecimiento y problemas en los huesos: La pérdida de sales y nutrientes puede perjudicar el crecimiento y resultar en huesos arqueados y blandos (raquitismo hipofosfatémico) especialmente en las piernas, osteomalacia y osteopenia con fracturas y desmineralización ósea, laxidad articular, dolor e inflamación de las articulaciones en la adolescencia y en adultos jóvenes y escoliosis (curvatura lateral de la columna);
• Retraso del crecimiento que se nota con 1 a 3 años de edad y resulta en baja estatura;
• Testículo que está afuera del escroto (criptorquidia);
• Quistes en las mucosas;
• Problemas en los dientes;
• Sangrado prolongado en las cirugías, como en la extracción de cataratas;
• Problemas renales progresivos en niños mayores y adultos con síndrome de Lowe que pueden resultar en una insuficiencia renal y falla renal terminal.

En las mujeres portadoras puede haber:[2]

Hallazgos característicos en la lente (cristalino) de cada ojo, en más o menos 95% de las mujeres cuando la lente se evalúa a través de una pupila dilatada con una lámpara de hendidura por un oftalmólogo con experiencia. La mayoría de mujeres portadoras muestra puntos blancos en la lente del ojo.
Última actualización: 7/8/2015

El síndrome de Lowe es causado por alteraciones (mutaciones) en el gen OCRL. El gen OCRL proporciona instrucciones para hacer una enzima que ayuda a modificar moléculas grasas llamadas fosfolípidos de membrana. Las mutaciones en el gen OCRL pueden causar la ausencia de la enzima o a la disminución de la actividad de la enzima o no dejar que haya interacción con otras proteínas dentro de la célula. No se sabe exactamente como las mutaciones en el gen OCRL causan los rasgos característicos del síndrome de Lowe.[2][1]

Lea más sobre el gen OCRL. (en inglés)
Última actualización: 7/8/2015

Esta condición se hereda de forma ligada al cromosoma X. Una condición se considera ligada al cromosoma X si el gen  mutado que causa el trastorno se encuentra en el cromosoma X, uno de los dos cromosomas sexuales. En los hombres (que sólo tienen un cromosoma X), una copia alterada del gen en cada célula es suficiente para causar la enfermedad. En las mujeres (que tienen dos cromosomas X), una mutación debe estar presente en ambas copias del gen para causar el trastorno. Por eso, la mayoría de los trastornos ligados al cromosoma X afectan a hombres mucho más frecuentemente que las mujeres.[2][1]

En algunos casos de síndrome de Lowe, un varón afectado hereda la mutación de una madre que lleva una copia alterada del gen OCRL. Otros casos son el resultado de mutaciones nuevas, sin que haya otros casos en la familia.[1]

Las mujeres que tienen una copia mutada del gen OCRL (portadoras) no tienen los rasgos característicos del síndrome de Lowe. La mayoría de las mujeres portadoras, sin embargo, tienen cambios en el cristalino del ojo que se pueden observar con un examen oftalmológico completo. Estos cambios no suelen afectar la visión.[1]
Última actualización: 7/8/2015

El diagnóstico se establece en los individuos afectados, demostrando actividad reducida (<10% de lo normal) de una enzima llamada inositol polifosfato 5-fosfatasa OCRL-1, que se mide en los fibroblastos de la piel. Esta enzima es codificada por el gen OCRL. En la orina puede haber excreción de aminoácidos (aminoaciduria) fosforo (fosfaturia), bicarbonato (bicarbonaturia) proteínas (proteinuria), calcio (hipercalciuria) con nefrocalcinosis y nefrolitiasis. El exámen genético muestra las mutaciones en el gen OCRL en el 95% de los varones afectados y 95% de las mujeres portadoras.[1][2]
Última actualización: 7/8/2015

No hay cura todavía, pero es posible tratar los problemas que se presenten. Para un seguimiento adecuado del paciente, se pueden necesitar muchos médicos especialistas como oftalmólogos, médicos especializados en riñón (nefrólogos), genetistas, endocrinólogos, neurólogos, psicólogos, cirujanos, ortopedistas o nutricionistas.[2]

Se recomienda remoción temprana de cataratas para mejor pronóstico de la visión. Después de la operación, los anteojos ayudan a mejorar la visión. Lentes de contacto y la implantación quirúrgica de lentes artificiales no se recomiendan debido al riesgo alto de glaucoma infantil.

Otras conductas incluyen:[2]

• Alimentación por sonda nasogástrica (tubo especial que se mete en la nariz y llega al estómago para llevar alimentos) o gastrostomía (un tubo especial de alimentación que se coloca en el estómago) para lograr una nutrición adecuada;
• Terapia ocupacional o del habla;
• Medidas estándar para el reflujo gastroesofágico;
• Programas para promover el desarrollo, incluidos los servicios para los discapacitados visuales, que comienzan en la primera infancia;
• Plan de modificación de conducta con medicamentos antidepresivos y / o antipsicóticos, según sea necesario;
• Para pacientes con síndrome de Fanconi renal se debe hacer exámenes de sangre para chequear los niveles de los electrolitos (minerales en la sangre). Suplementos alcalinos, tales como bicarbonato de sodio, citrato de sodio y ácido cítrico (Bicitra), o citrato de sodio y citrato de potasio (Polycitra), se pueden dar para mantener los niveles normales de bicarbonato en la sangre (22 mEq / L). La dosis de bicarbonato de sodio puede variar del 1-10 mEq / kg / dia y se divide en 3 o 4 dosis. El citrato de potasio es preferible en pacientes con mucho calcio en la orina (hipercalciuria) y piedras en el riñón (nefrocalcinosis) para disminuir la excreción urinaria de calcio.;
• La suplementación oral de un tipo de aminoácido llamado carnitina puede ser hecha si los niveles son muy bajos. Suplementos de fosfato y vitamina D son necesarios para evitar el raquitismo y la osteomalacia;
• Para pacientes con enfermedad renal terminal se puede hacer diálisis crónica y trasplante renal;
• Terapia de la hormona del crecimiento humano para mejorar la velocidad de crecimiento;
• Retirada de quistes si son dolorosos.

Para establecer el grado de la enfermedad en un individuo diagnosticado con el síndrome de Lowe, se recomiendan las siguientes evaluaciones:[2]

• Los bebés deben ser evaluados para problemas de alimentación y el reflujo gastroesofágico;
• Parámetros de crecimiento deben ser medidos y se representan en un gráfico de crecimiento;
• Examen por un médico de los ojos (oftalmólogo) para evaluar cataratas y glaucoma;
• Exámenes de función de los riñones: Si acidosis o fosfaturia está presente, o si hay dolor se hacen otros exámenes de sangre y radiografías de los huesos para evaluar raquitismo renal;
• Si hay sangre en la orina (hematuria) o mucho calcio en la orina (hipercalciuria) se hace una ecografía renal para ver si hay piedras (cálculos) en el riñón;
• Evaluaciones del desarrollo y del comportamiento;
• Electroencefalograma (EEG), para saber si hay convulsiones y hacer el tratamiento adecuado si es necesario.

La función renal debe evaluarse al menos una vez por año con exámenes de sangre para medir los niveles de electrolitos, nitrógeno ureico en sangre (BUN) creatinina, calcio, fósforo, albúmina, la hormona paratiroidea y 1,25-dihidroxivitamina D.[2]

Si el paciente tiene síndrome Fanconi que requieren terapia con bicarbonato suplementario o citrato, se hacen exámenes de sangre para ver los niveles de fosfato o calcitriol cada tres a seis meses o con mayor frecuencia después de los cambios de dosis.[2]

Para detectar la aparición de la insuficiencia renal crónica y para monitorear su progresión se hacen exámenes de sangre como BUN y creatinina.[2]
Última actualización: 7/8/2015

Los grupos de apoyo y las organizaciones de ayuda pueden ser de utilidad para conectarse con otros pacientes y familias, y pueden proporcionar servicios valiosos. Muchos proporcionan información centrada en el paciente, e impulsionan la investigación para desarrollar mejores tratamientos y para encontrar posibles curas. Pueden ayudar a encontrar estudios de investigación, y otros recursos y servicios relevantes. Muchas organizaciones también tienen asesores medicos expertos o pueden proporcionar listas de médicos y/o clínicas. Visite el sitio en la red del grupo que le interese o póngase en contacto con ellos para conocer los servicios que ofrecen. Recuerde que la inclusión en esta lista no representa un aval de GARD.

Organizaciones de Apoyo para esta Enfermedad

Sitios o Redes Sociales en la Internet

Organizaciones de Apoyo General


  1. Lowe syndrome. Genetics Home Reference. November 2013; http://ghr.nlm.nih.gov/condition/lowe-syndrome. Accessed 7/8/2015.
  2. Lewis AR, Nussbaum RL & Brewer ED. Lowe Syndrome. Gene Reviews. February 23, 2012; http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK1480/. Accessed 7/8/2015.