La leucodistrofia metacromática es una enfermedad hereditaria caracterizada por el acumulo de gorduras llamadas sulfátidos en las células, especialmente las células del sistema nervioso. Esta acumulación de gorduras resulta en la destrucción progresiva de la sustancia blanca del cerebro que es formada por fibras nerviosas cubiertas de mielina. Los pacientes tienen deterioración progresiva de la función intelectual y de poder andar y la perdida de la sensibilidad en las extremidades, incontinencia urinaria (pérdida del control de la vejiga), convulsiones, parálisis, retraso o no poder hablar, ceguera y sordera. Con el tiempo la enfermedad empeora. Es heredada de forma autosómica recesiva y es causada por cambios (mutaciones) en los genes ARSA y PSAP.[1]
Última actualización: 6/10/2015

En las personas con leucodistrofia metacromática, el daño de la sustancia blanca provoca un deterioro progresivo de las funciones intelectuales y habilidades motoras. Las señales y los síntomas incluyen:[1]

• Pérdida de sensibilidad en las extremidades (neuropatía periférica)
Incontinencia urinaria
Crisis epiléptica
• Parálisis
• Incapacidad para hablar
• Ceguera
• No poder andar
Movimientos anormales del ojo
Atrofia del nervio óptico
• Pérdida de la audición

Con el tiempo pierden la conciencia de su entorno y dejan de responder. Mientras que los problemas neurológicos son la característica principal de la leucodistrofia metacromática, se han reportado efectos de la acumulación de sulfatide en otros órganos y tejidos, lo más a menudo con la vesícula biliar.
Última actualización: 6/10/2015

Hay varias formas de leucodistrofia metacromática:[1]

Forma infantil tardía: Es la más común (50% a 60% de los casos). Esta forma de la enfermedad suele aparecer en el segundo año de vida. Los niños afectados pierden cualquier habilidad que han adquirido y se debilitan. A medida que el trastorno empeora, el tono muscular disminuye primero y a continuación aumenta hasta el punto de rigidez. Generalmente los niños no sobreviven la infancia.

Forma juvenil: Es la segunda forma más común (20% a 30% de los casos). Comienza entre los 4 años de edad y la adolescencia. Los primeros signos de la enfermedad pueden ser problemas de conducta y dificultad creciente con el trabajo escolar. La progresión de la enfermedad es más lenta que en la forma infantil tardía y los individuos afectados pueden sobrevivir durante unos 20 años después del diagnóstico.

Forma adulta: Es la menos común (15% a 20% de los casos). Los primeros síntomas aparecen durante la adolescencia o más tarde. A menudo, los problemas de comportamiento tales como el alcoholismo, la drogadicción, o las dificultades en la escuela o el trabajo son los primeros síntomas en aparecer. La persona afectada puede tener síntomas psiquiátricos como delirios o alucinaciones. Se puede sobrevivir durante 20 a 30 años después del diagnóstico. Durante este tiempo puede haber algunos períodos de estabilidad relativa y otros períodos peores.
Última actualización: 6/10/2015

La leucodistrofia metacromática se diagnostica por medio de las siguientes pruebas:[2]

• Pruebas genéticas que muestran la mutación en el gen ARSA.
• Detección en la orina de compuestos llamados sulfátidos.
• Hallazgo de depósitos de lípidos en una biopsia de nervio o el cerebro.
Última actualización: 6/10/2015

Todavía no hay cura para la leucodistrofia metacromática. El tratamiento puede incluir:

1. Tratamiento de los síntomas y de soporte que incluye:
  • Remedios para la epilepsia;
  • Relajantes musculares para las contracturas;
  • Terapia física para mejorar la función nerviosa y muscular y la movilidad;
  • Estimulación para maximizar el intelecto;
  • Apoyo a las familias de los afectados para que los padres y / o cuidadores puedan anticipar las decisiones sobre andadores, sillas de ruedas, tubos de alimentación y otra atención.

2. El trasplante de células madre hematopoyéticas o trasplante de médula ósea (células madre saludables que vienen de la sangre o la médula ósea de un donante se inyectan en el paciente):

Es el único tratamiento para mejorar los problemas del sistema nervioso central (perdida de movimientos y sensibilidad y empeora de la función intelectual) pero tiene varios riesgos. Los mejores resultados se observan cuando el trasplante se realiza antes de la aparición de los síntomas. El trasplante de médula ósea puede retrasar la progresión de la enfermedad en pacientes que todavía no tienen síntomas o aquellos que tienen síntomas neurológicos muy leves.[3][4][2] Se ha progresado mucho con la terapia génica con experimentos en ratones.[3]

Última actualización: 6/10/2015

La identificación del defecto genético implicado en la enfermedad ha sido importante para el tratamiento de la enfermedad. Los estudios que hay se han centrado en la terapia génica con ratones y el uso de la proteína arilsulfatasa A, que se ha demostrado útil contra algunos problemas que hay en la leucodistrofia metacromática. Sin embargo, la desmielinización (perdida de la mielina), que es característica de la leucodistrofia metacromática en los seres humanos, no se ve en el ratón, por lo que no está claro si este tipo de tratamiento sería capaz de evitar el proceso de desmielinización en humanos.[4]

La investigación se centra en las siguientes áreas:[2][5]

  • Trasplantes de células de la médula ósea (como se mencionó antes).
  • La terapia de reemplazo enzimático (dar la enzima que está faltando o no funciona bien): El mayor problema con este tratamiento es que la enzima no atraviesa la barrera que está entre la sangre y el cerebro (que es formada por las células situadas entre los vasos que llevan la sangre y el sistema nervioso central (cerebro y medula espinal) y que protege al cerebro de muchas sustancias que pueden ser tóxicas pero que deja pasar al oxígeno y a los nutrientes que se necesitan). Sin embargo vectores lentivirales (un tipo de virus que se ha modificado y que sirve para introducir material genético en el núcleo de una célula) pueden pasar la barrera y han sido usados para que los genes funcionales de la arilsulfatasa entren en los cerebros de ratones adultos que tienen la enfermedad mostrando buenos resultados protegiendo al cerebro de la enfermedad.[5]
  • Terapia genética: Estudios recientes muestran buenos resultados. En un estudio con bebés sin síntomas (edades de 7 a 16 meses) de leucodistrofia metacromática se usaron vectores lentivirales para transferir genes ARSA funcionales en células de la medula ósea autólogas (de los propios pacientes). Las células  del gen corregido fueron transfundidas de nuevo dentro de los pacientes. El tratamiento tuvo buenos resultados y los pacientes mostraron desarrollo motor y cognitivo normal sin que hubiera de progresión de la enfermedad. Si bien estos resultados son prometedores, se deben hacer más estudios para saber si el tratamiento es seguro y efectivo.[5]
Última actualización: 6/10/2015

Para ver cuál es el grado de la enfermedad y determinar lo que necesita una persona con diagnóstico de leucodistrofia metacromática se recomiendan las siguientes evaluaciones: [2]

• Evaluación del desarrollo / habilidades y conductas cognitivas para monitorear la progresión de la enfermedad o si hay cambios con el tratamiento.
• El examen del sistema nervioso periférico (formado por los nervios periféricos, que están fuera del cerebro y de la medula espinal).
• La consulta con un médico genetista.
Última actualización: 6/10/2015

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Información Detallada

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  1. Metachromatic leukodystrophy. Genetics Home Reference. February 2013; http://ghr.nlm.nih.gov/condition/metachromatic-leukodystrophy. Accessed 9/19/2014.
  2. Fluharty AL. Arylsulfatase A Deficiency. Gene Reviews. 2014; http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK1130/. Accessed 6/10/2015.
  3. Metachromatic Leukodystrophy Information Page. National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS). June 22, 2018; https://www.ninds.nih.gov/Disorders/All-Disorders/Metachromatic-Leukodystrophy-Information-Page.
  4. Leucodistrofia metacromática (MLD). Fundación Leucodistrofia Unidas. http://ulf.org/metachromatic-leukodystrophy-mld. Accessed 6/10/2015.
  5. Cruse RP. Metachromatic leukodystrophy. UpToDate. November 12, 2014; Accessed 6/10/2015.